El mejor corredor del mundo

El pasado domingo se vivió en Londres el maratón más impresionante de la historia. Por primera vez se rebajó la barrera de las dos horas, en una carrera que ya es legendaria.

Ese día, un hombre brilló, con una actuación intachable que lo coloca tocando a la puerta del olimpo de los corredores de fondo, ahí, acompañando en el podio a Haile Gebrselassie y Kenenisa Bekele. Y, lo más increíble de todo: perdió la carrera.

Sabastian Sawe, con su victoria y récord del mundo en Londres, se ha convertido merecidamente en un fenómeno mediático, heredero de Kipchoge. Once segundos tras él, también por debajo de las dos horas y destrozando el récord del mundo de Kiptum, entraba el etíope Yomif Kejelcha, un tipo tranquilo y simpático, fino y afilado como una aguja, con el desparpajo y la valentía de los grandes campeones, en segunda posición. Otra vez. Como cada vez. Las cámaras no grabaron su entrada a meta. Estaban demasiado ocupadas con Sawe.

En la previa de Londres, Kejelcha bromeaba relajado con un periodista a la pregunta de si se veía bajando de las dos horas: “Imposible, soy un debutante…aunque, si (Sawe y Kiplimo) van a ese ritmo, yo iré con ellos”.

Kejelcha firmó el mejor debut en maratón de la historia, superando en más de 2 minutos el anterior récord debutante (Kiptum), en una carrera tan difícil de dominar como el maratón. El etíope destrozó el anterior récord del mundo, demostrando un rango inigualable, en una prueba de la que, a diferencia de Sawe, no es especialista. Y eso es lo que le hace tan especial. Nadie ha competido a tal nivel en todas las distancias del atletismo de fondo.

Repasemos. Kejelcha fue récord del mundo de la milla en pista corta (3:47.01 superando un récord de 22 años de el mismísimo El Guerrouj), 12:38 en 5000m (4a marca de la historia), 26:31 en 10000m (7a marca de la historia), 57:30 en medio maratón (récord del mundo), 1:59:41 en maratón (2a marca de la historia).

Incluso corredores excepcionales como Jakob Ingebrigsten, capaz de dominar el 1500m y el 5000m, o Joshua Cheptegei, con récords del mundo en 5000m y 10000m, no son tan competitivos fuera de esas distancias.

Y sin embargo, le falta lo más importante, la victoria. Kejelcha tiene una poética historia de segundos puestos: dos platas en 10000m en campeonatos del mundo (Doha, Tokyo), dos segundos puestos en finales de la diamond league, diplomas olímpicos…también tiene el segundo mejor crono del mundo en: 5 km de asfalto, 10km y, ahora, en maratón. El mejor corredor del mundo, condenado a no ganar una carrera importante.

Recuerda a Paul Tergat, subcampeón del mundo en cuatro ocasiones consecutivas (1995, 1997, 1999, 2001) y plata olímpica en dos (Atlanta 96 y Sydney 2000). Todas ellas por detrás de Haile Gebrselassie.

En este deporte es tan importante ser el más rápido como ganar carreras y, con campeonatos cada vez más tácticos, las buenas marcas no aseguran las victorias. Kejelcha lo tiene todo para ser una leyenda como sus dos compatriotas etíopes. Tiene 28 años y un futuro brillante en una prueba que premia más la capacidad pura de correr rápido que otras distancias. Y no tiene a un Gebrselassie como Tergat. El récord del mundo está en sus pies, hasta dónde puede llegar está por ver.

Es por ello que me ha parecido algo injusto ver el poco reconocimiento que se está llevando estos días un atleta que ha logrado una hazaña única e irrepetible, y al que sólo espero que le llegue el momento.

Mientras tanto, seguiremos disfrutando de este maravilloso deporte.